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Para ir al cielo
Cooperar cada día con Dios para que triunfe su voluntad.


Por: María Teresa González Maciel | Fuente: Catholic.net



Si Dios ya dio su vida y resucitó para salvar a todos los hombres, ¿qué necesita el hombre?

Recopilando la historia de amor: Dios crea al hombre, a imagen suya lo creó

1. En el principio creó Dios el cielo y la tierra. Gen 1, 1.

Dios da orden y belleza a su creación. Finalmente crea su obra maestra. Gen 1, 27. “Creó pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios lo creó hombre y mujer los creó”. Los bendice y les da poder para someter la tierra. Gen 1, 28.

2. Dios prueba la libertad del hombre



Dios crea al hombre libre.

Gen 2. 16 y 17 “Puedes comer de cualquier árbol del jardín, pero no comerás del árbol de la ciencia del bien y el mal, porque el día que comieres de él morirás sin remedio”.
Gen 2. 25. Estaban ambos desnudos, el hombre y la mujer, pero no se avergonzaban uno del otro. El hombre como imagen de Dios, veía con los ojos de Dios, es decir que veía el cuerpo como bueno, santo, puro, sin malicia.

3. La desobediencia

Gen 3, 1 "La serpiente era el más astuto de todos los animales que Yahvé Dios había hecho". Satanás, toma la forma de la serpiente y como padre de la mentira dice a la mujer: Gen 3,1 ¿Cómo os ha dicho Dios que no comáis de ninguno de los árboles del jardín?”.
Gen 3, 2 al 7 “Respondió la mujer a la serpiente “podemos comer del fruto de los árboles del jardín. Más del fruto del árbol que está en medio del jardín, ha dicho Dios 'No comáis de él ni lo toquéis, so pena de muerte'". Replicó la serpiente a la mujer: “De ninguna manera moriréis. Es que Dios sabe muy bien que el día que comáis de él se os abrirán los ojos y seréis como dioses, conocedores del bien y el mal”: Como viese la mujer que el árbol era bueno para comer, apetecible a la vista y excelente para lograr sabiduría, tomó de su fruto y comió. Después dio también a su marido que igualmente comió. Entonces se les abrieron a ambos los ojos y se dieron cuenta que estaban desnudos, y cogiendo hojas de higuera, se hicieron unos ceñidores”.
Gen 3, 9. "Yahvé Dios llamó al hombre y le dijo: “¿Dónde estás? “. Éste contestó: “Te he oído andar por el jardín y he tenido miedo, porque estoy desnudo; por eso me he escondido", “¿Quién te ha hecho ver que estabas desnudo?, ¿Has comido acaso del árbol del que te prohibí comer?” Dijo el hombre: “La mujer que me disté por compañera me dio del árbol y comí.” Dijo, pues, Yahvé Dios a la mujer: ¿Por qué lo has hecho?” Contestó la mujer: La serpiente me sedujo, y comí".
Entonces Yahvé Dios le dijo a la serpiente: “Por haber hecho esto, maldita seas entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Sobre tu vientre caminarás y polvo comerás todos los días de tu vida. Enemistad pondré entre ti y la mujer, entre tu linaje y su linaje él te pisará la cabeza mientras acecha tu  calcañar”.

4. Promesa de liberación



“El pueblo que andaba a oscuras percibió una luz cegadora A los que vivían en tierra de sombras una luz brillante los cubrió” Isaías 9, 1.
“Porque el yugo que les pesaba y la coyunda de su hombro, la vara de su tirano has roto” Isaías 9, 3.
“Porque una creatura nos ha nacido, un hijo se nos ha dado”.

En su hombro traerá el señorío, y llevará por nombre:
“Maravilla de Dios,
“Consejero”,
“Dios Fuerte”,
“Siempre Padre” 
“Príncipe de Paz”,
“Grande es su señorío y la paz no tendrá fin”. Isaías 5 y 6.

5. Llegada del Libertador

“Todo esto sucedió para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta: La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: “Dios con nosotros” Mateo 1, 22 y 23.

6. Muerte y Resurrección del Salvador

a. "Porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se ha perdido” Lucas 19, 10.
b. “Que quiere Dios que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad” Timoteo 2, 4.
c. “Porque no hay bajo el cielo otro hombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos” Hechos 4, 12.
d. “Y nosotros, que hemos visto, podemos dar testimonio de que el Padre ha enviado a su Hijo como Salvador del mundo” 1 Juan 4, 14.

Jesús es el Camino y nos da los medios para ir a al cielo.

• “No basta con que me digan: Señor, Señor, para entrar en el Reino de los cielos, sino que hay que hacer la voluntad de mi Padre que está en los cielos” Mateo 7, 21.
• “El que come mi carne y bebe, mi sangre tendrá vida eterna y yo lo resucitaré en el último día”. Juan 6, 54.
• “Si alguno me ama, Guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él.” Jn 14, 23.
• “Reciban el Espíritu Santo a quienes ustedes perdonen los pecados, quedarán perdonados y a los que ustedes no libren de sus pecados, queden atados” Juan 20, 22-23.
• “Jesús viendo a su madre y junto a ella al discípulo que amaba, dice a su madre: 'Mujer ahí tienes a tu hijo'. Luego dice al discípulo: 'Ahí tienes a tu Madre'. Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa”.  Juan 19, 26-27.
• “Por lo demás, fortaleceos por medio del Señor, de su fuerza poderosa. Revestíos de las armas de Dios para poder resistir las asechanzas del diablo. Porque nuestra lucha no va dirigida contra simple seres humanos, sino contra los principados, las potestades, los dominadores de este mundo tenebroso y los espíritus del mal que están en el aire”.  Efesios 6, 10-12.

Recopilando 

1. Dios crea al hombre por amor a imagen y semejanza suya los creó, hombre y mujer los creo.
2. Dios les da poder sobre lo creado.
3. Dios da libertad al hombre y prueba su obediencia.
4. El hombre desobedece y pierde los regalos que Dios le había dado.
5. El pecado del hombre, su desobediencia a Dios lo esclaviza.
6. Dios promete un Salvador. La segunda persona de la Santísima Trinidad. El Verbo se hace Hombre y con su vida, muerte y resurrección da la posibilidad al hombre de ser hijo suyo y abre las puertas del cielo.
8. Dios ya pagó el precio de nuestra salvación.
9. El hombre con su libertad cada día tiene la posibilidad de aceptar o rechazar ese regalo de redención.
10. El hombre siempre oirá la voz de Dios y del demonio. Y siempre tendrá la libertad para decidir a quién obedecer.

Respuesta del hombre al plan de salvación de Dios:

1. Rechazar la salvación. Vivir de acuerdo con la carne, sujeto a sus pasiones, de esta forma se hace esclavo de sus deseos egoístas.
2. Aceptar la salvación. Seguir el ejemplo de Jesús y de María, de ser esclavo de la voluntad del Padre. Es decir, hacer propia la voluntad del Padre a ejemplo de Jesucristo. Pedir a Dios el don de que viva y que actúe en la propia persona, y disponerse a recibir ese don.

Si se deja actuar a Dios en la propia persona, se manifestará su justicia, misericordia, paz, orden, bondad, amor. Si se es esclavo de Dios, obediente a su voluntad. El hombre deja de ser esclavo de sus deseos y adquiere así la auténtica libertad.

Las cadenas que lo tenían atado al demonio son liberadas con la presencia y la acción de Dios. Este hombre vive ya el cielo en la tierra y se prepara para vivir eternamente en la presencia de Dios a quien seguirá adorando, alabando y dando gloria.

Qué necesita hacer el hombre para aceptar la salvación
- Tener presente que es un combate espiritual.
- Consagrarse a la Santísima Virgen pidiendo su ayuda.
- Vivir la vida de gracia
- Alimentarse de la Eucaristía
- Oración
- Cooperar cada día con Dios para que triunfe su voluntad en cada acto de la vida.

Para ir al cielo
Dios entrega a su Hijo.
El Hijo da su Vida.
Solo falta tu sí.







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