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Madre
Guárdanos en tus ojos, métenos en tus manos (Poema).


Por: María Teresa González Maciel | Fuente: Catholic.net



Mi Madrecita trigueña,
de hermosura Virginal
quisiera plasmar un poco,
tu Belleza Celestial.

Eres Madre que consuela,
que regala la salud,
que abrazas en tu regazo
a tus Hijos por igual

Tus ojos siguen tan vivos,
tu presencia siempre real
y abrazas entre tus brazos
a tus hijos por igual.

¡Oh Madre a ti recurrimos!
En los tiempos complicados,
pidiendo tu protección,
Y el poder que Dios te ha dado.

En tu nombre Coa Haxopeuh (Quatlasupe),
tú nos dices que tienes todo el poder,
de someter al demonio,
con el roce de tus pies.



Como intercesora y Madre,
como abogada y cálido refugio,
de quien padece de frío,
o ha extraviado su camino.

Hermosa mil veces eres,
ternura extrema tú tienes,
pon esta Patria bendita,
en tu corazón de Madre.

Perdona y olvida,
las ofensas, los agravios
que hacemos a tu Hijo,
y con ellos a ti que eres su Madre.

Ni el odio del enemigo
pudo destruir tu tilma.
Porque estás entre los brazos,
de la Trinidad Divina.

Morenita de rostro bello
y bronceado
Guárdanos en tus ojos,
métenos en tus manos.









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